Responsabilidad del niño según su edad.

¿Qué es la responsabilidad?

La responsabilidad es la capacidad de asumir las consecuencias de las acciones y decisiones buscando el bien propio y el de los demás.

Nadie nace responsable. El niño va adquiriendo su responsabilidad por imitación del adulto.

Si eres padre o madre sabrás que educar no es tarea fácil y muchas veces a pesar del empeño que le ponemos nos llegan las dudas pensando si lo estaremos haciendo bien. Creemos que si les exigimos demasiado nos pueden tachar de ogros y de dictadores, pero hay que poner normas y disciplinas. Debemos transmitirles desde pequeños cuáles son sus obligaciones y responsabilidades, así haremos de ellos unos adultos responsables.

Pero… ¿cuál es la responsabilidad del niño o qué le podemos exigir dependiendo de su edad?

 

El niño pasa por diferentes etapas de desarrollo y dependiendo de ellas así es la capacidad con la que pueden actuar.

De 2 a 3 años.

Aún no comprende lo que hace bien o hace mal, no tiene auto-control es por eso que obra según lo mandemos o le prohibamos algo. Puede hacer alguna mini tarea supervisada y guiada por nosotros como la colaboración en ordenar y guardar su calzado o ropa e incluso regar las plantas, que por cierto es una tarea que a casi todos los niños les gusta. Por lo menos los que yo conozco.

De 3 a 4 años.

En esta edad el niño es  muy observador del adulto y lo va a imitar. Actúa bajo el premio o castigo. Es capaz de controlarse y tener cierto orden. Puede colaborar con nosotros en la tarea de recoger sus juguetes e incluso poner en la mesa cosas fáciles como las servilletas, platos, vasos… Otra cosa es que nosotras como madres les dejemos por el temor a que nos lo rompan ¿o no? 😉

Se puede desnudar solo pero vestirse con ayuda. Aprende a compartir y esperar su turno.

De 4 a 5 años.

Sigue observando e imitando al adulto.  Necesita aún que lo guiemos pero se despierta en él deseos de agradar y servir por eso puede tener la iniciativa de querer vestirse solo. También sabe controlarse si lo llevamos algún sitio público como actuaciones o si nos vamos a comer  a un restaurante. Puede estar pendiente bajo nuestro control de un hermano pequeño por un rato. Debe dejar sus juguetes ordenados. Es autónomo en la comida y en el aseo. Se calza y va al baño.

De 5 a 6 años.

A esta edad ya ha ido aprendiendo conductas y responsabilidades que nosotros le hemos enseñado. Sigue necesitando que le digamos lo que debe hacer y lo que no debe hacer, lo que está bien y lo que está mal. Puede ayudarnos en las tareas domésticas sencillas: poner y recoger la mesa, limpiar el polvo, prepararse  la ropa para vestirse. Y también hacer su cama. Claro está que la cama se va a quedar hecha una calamidad al principio, pero… ¡por algo se empieza!

De 6 a 7 años.

Comienza a ser capaz de desplazarse solo en trayectos cortos y conocidos como el colegio. Puede disponer de alguna paga semanal para que aprenda a administrar y se debe saber que si lo gasta, hasta la semana siguiente no tendrá más dinero para sus cositas. Todavía se guía por nuestras normas y sabe perfectamente lo que nos enfada de su conducta y lo que nos agrada. Identifica lo que hace bien y lo que hace mal. Sabe las conductas sociales como el saludo y el agradecimiento. Comprende las normas morales y va aprendiendo la noción de justicia. Quiere ser bueno y si algo le sale mal culpa a alguien o a las circunstancias.

A los 8 años.

Adquiere autonomía personal y empieza a controlar sus impulsos. Tiene capacidad de organizarse según su tiempo. Puede ir solo al colegio. Se organiza mejor con el dinero. Ya se le pueden dar más responsabilidades como prepararse el desayuno él solo y ducharse. Es consecuente en su conducta. Sabe cuándo y cómo debe actuar en situaciones y capaz de prever las consecuencias que puede acarrear sus actos.

9 y 11 años.

Es muy autónomo en sus intenciones, con lo cual es su responsabilidad. Ya sabe organizarse en sus tareas, ropas y materiales. En las tareas de la casa ya tiene que ayudar  con responsabilidad y corrección. Le gusta la recompensa cuando lo mandado lo hace bien. Ya empieza a tomar decisiones y en ocasiones se opone al adulto. Le gusta decidir por sí mismo, quiere consolidar su  yo frente a los demás por eso se resiste a obedecer y quiere mandar a otros niños más pequeños. Reconoce lo que hace mal pero siempre pone excusas.  Decide y reflexiona antes de actuar, aprende de las consecuencias y capta los valores sociales como la bondad, la justicia y la sinceridad.

Entre 11 y 12 años.

En esta edad se deja influenciar en gran parte por las amistades y sus comportamientos. Se fija e intenta imitar al hermano mayor y se deja influenciar por él o ella. Son incluso más críticos con los padres y no le gusta que le traten como un niño. Tratan de cumplir con sus obligaciones porque se sienten con más responsabilidad. Tiene la capacidad suficiente para valorar lo bueno de lo malo y piensa en las consecuencias, conoce sus intenciones y aunque se equivoque quiere actuar por iniciativa propia. En tareas de la casa y recados ya está preparado para desarrollarla cada vez mejor.

En la adolescencia.

Ya es un chaval que si lo hemos sabido encauzar sabrá perfectamente cuáles son sus responsabilidades y estará perfectamente capacitado para muchas actividades.

Si desde pequeño se adiestra su camino, cuando sea mayor no se apartará de él. Clic para tuitear

¿Cómo podemos hacer que el niño consiga responsabilidad?

“Mi hijo no hace nada en casa”

“No recoge su cuarto”

“No está pendiente de nada sino estoy encima de él”

“Es un desastre”

¿Te suenan las frases? Son muy comunes entre los padres. Todo ello puede deberse a que no les hemos dado la oportunidad de aprender actitudes responsables.

#Cuando son pequeños debemos incorporar las responsabilidades en forma de juego y poco a poco dependiendo de su edad el juego se convertirá en obligaciones. Debemos estar convencidos que los vamos a educar bien y confiar en sus posibilidades. Es una tarea de aprendizaje constante que requiere una exigencia y dedicación por nuestra parte.

#Tenemos que tener muy claro cada miembro de la familia la responsabilidad de cada uno  y si hay que escribirlas en una pizarra, se escriben. Los padres debemos estar de acuerdo en las responsabilidades que se le van a exigir al niño. Si discrepamos entre nosotros es fácil que las tareas no se cumplan ya que los niños tienen antenas en vez de orejas y encuentran la excusa perfecta para decirnos “El papá me ha dicho que no hace falta que lo haga, o que puedo dejarlo y luego sigo” “La mamá me deja…”

#Debemos exigir a los hijos responsabilidades en consecuencia a las nuestras. No exijamos lo que nosotros mismos no nos exigimos.

#La paciencia y la tolerancia son actitudes que los padres debemos poseer para ayudar a nuestros hijos en su camino hacia la responsabilidad. No siempre las tareas se realizarán perfectas. Habrá muchas equivocaciones pero ahí estaremos nosotros para ayudarles en el aprendizaje y darles a conocer que de la equivocación siempre se aprende.

 #Darles confianza y creer en sus posibilidades. Podemos reforzar el proceso y a la vez los motivamos con la frase ” Hoy quiero que te vistas tú sólo o quiero que prepares la mochila del cole. “Sé que lo vas hacer súper-bien” Jamás se nos debe escapar la frase “Yo lo hago porque tú no lo haces mal” sería un despropósito y su autoestima la dejaremos anulada.

#Los horarios juegan un papel fundamental ya que forma parte del equilibrio tanto para los mayores como los niños. En el día hay tiempo para todo si sabemos organizarnos. Ellos deben respetarlos porque de mayores todo tendrá horario, empezando por el colegio, instituto, universidad y el trabajo con su puntualidad que no perdona. Incluyendo las salidas con los amigos que cuando cumplen una edad ya van exigiendo.

Con ésta guía mi intención no es más que la de ayudar y daros unos consejos. Soy madre y ya he pasado por todas las etapas que he mencionado, la tarea no ha sido fácil pero tampoco difícil. He tenido mis más y mis menos, les he regañado, les he premiado. Los he educado sobre unos principios que son los valores que cada ser humano tenemos, los cuales orientan nuestro comportamiento y son la base para vivir en sociedad. Hoy por hoy estoy orgullosa de ellos y la verdad, no me puedo quejar.

No evites a tus hijos las dificultades de la vida, enséñale a superarlas. Clic para tuitear

Carmen Cifuentes.

Referencias. Desarrollo de conductas responsables de tres a doce años.

Textos: M.ª Asunción Fernández Díaz José Luis Idoate Iribarren M.ª Carmen Izal Mariñoso Irene Labarta Calvo Edita: Gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura.

Responsabilidad del niño según su edad.
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2 thoughts on “Responsabilidad del niño según su edad.

  • Me ha gustado mucho la última frase, Carmen. Todos los niños tienen derecho a equivocarse, a que no se les niegue la oportunidad de aprender de sus errores. Es una conducta bastante común por parte de algunos padres la de inculcar los valores que ellos tienen en sus hijos, cuando en realidad, un padre debería ser un guía.
    Un abrazo.

    • ¡Hola! Gracias por tu comentario. Los padres somos los guías de nuestros hijos. Los valores como la honestidad, el respeto, la gratitud, la educación y muchos otros más, creo que todos debemos tener. Con lo cual yo creo que es una buena base para la educación de los hijos. Pero lo principal es saber educarlos en libertad, que puedan elegir y comparar, que se den cuentan de sus errores y puedan rectificar. Un saludo y gracias, me gusta mucho que comentes en el blog. 🙂

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