¿Cómo nos influyen los órganos en nuestras emociones?

¿Cómo nos influyen los órganos en nuestras emociones?

Cada emoción tiene un órgano asociado.

 Organo y emociones Christian Flèche, en su libro “El origen emocional de la enfermedades” nos dice lo siguiente:

órgano“El cerebro no distingue entre lo real y lo imaginario. Un trozo de limón en la boca y la idea de un trozo de limón en la boca producen la misma salivación. Un conflicto real o uno imaginario producen las mismas emociones. Si estas emociones se liberan en el exterior el cuerpo no padece, por otro lado, si no se expresan ni comparten, las emociones bloqueadas causan enfermedades. Un conflicto de separación se reflejarán en un problema de epidermis, el dilema de la insatisfacción afectará los riñones y el no sentirse valorado minara la salud de los huesos…¿Soluciones? Ser consciente de las propias emociones, expresarlas y compartirlas”

En esta obra el autor explica que la aparición de la enfermedad es el resultado de ciertos principios biológicos. Cada síntoma indica con precisión el origen del problema y si lográramos conocerlo sería una herramienta muy práctica para combatir al enemigo y aliarnos a él.

Nuestro cerebro es muy inteligente y dominante. Nuestros órganos expresan todo lo que el cerebro les dice.

Cuantas veces hemos estado al lado de una persona que esta con resfriado y hemos pensado.. ¿a que me pega el resfriado? Y al final nos resfriamos.

Cada enfermedad tiene origen en una causa emocional. Debemos aprender a escuchar nuestro cuerpo y los mensajes que nos da para tener conciencia del origen de la enfermedad.

La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma – Edward Bach

La enfermedad no es un castigo, sólo te avisa de que vas por el camino equivocado.

Un  dolor de espalda puede ser debido al estrés o la ansiedad. Hay que tener en cuenta que la ansiedad y el estrés liberan adrenalina, que puede provocar una mayor contractura muscular y ese podría ser el origen del dolor. Siempre que no haya ninguna patología prescrita por el médico, como una hernia, artrosis et.

Pulmones y Vías respiratorias

Inspirar y exhalar. Tomas vida, das vida. Respirar se relaciona con la libertad. Si estamos agobiados y salimos de tal situación hacemos una  inspiración profunda porque hemos exhalado esa libertad.

Nos sentiremos agobiados por alguna persona o causa, se manifestaría también en la garganta pues es una vía de paso.

Un exceso de tristeza dañará tus pulmones.

Corazón

Está ligado al amor, trabaja ritmicamente como los pulmones, dar y recibir, intercambio perfecto para el equilibrio de nuestro ser. Un exceso de excitación y de tristeza dañarán a éste órgano.

Estómago

Acepta y digiere los alimentos, pues si se interpreta a las emociones será la capacidad que se  tenga para aceptar o digerir a una persona. Si tenemos dolencia debemos revisar lo que no es de nuestro agrado, nuestros temores, lo que nos produce estrés y evitarlo.

Higado

Órgano que almacena, descompone y genera la materia. Si la vida de una persona se desmorona, no sabe llevar la sobrecarga, se sobre-exige, siente odio, rabia y resentimiento. Este órgano nos pone en conocimiento que nos podemos generar como él, reciclarnos y transformarnos.

Riñones

Órgano de almacenamiento, en él almacenamos temores y traumas. Se manifiesta en personas que se ven incapaces de  tomar decisiones.

Para controlar nuestras emociones sería conveniente practicar el yoga y la meditación para relajar y equilibrar cuerpo y mente. Y sobre todo no reprimir nuestras emociones para que nuestra salud no enferme.

Carmen Cifuentes

¿Cómo nos influyen los órganos en nuestras emociones?
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Entrenadora Emocional. Técnico de Enfermería. Jardín de Infancia. Community Mánager. Diseñadora web. Administración de Empresas.

0 comentarios en “¿Cómo nos influyen los órganos en nuestras emociones?

  1. Estimada Carmen, puedo coincidir que las emociones tengan participación en las enfermedades. Pero no sabemos -en la mayoría de ellas- si son la causa o no.

    Me parece muy interesante tu artículo, pero también demasiado rígido en sus conceptos y por eso decidí escribir este comentario.

    Afirmar que: “un exceso de tristeza dañará tus pulmones”, además de no ser verdad podría ser una pesada carga para muchos. Casi el disparador para una profesía autorealizada. No todas las personas que sufren una tristeza profunda y por largo tiempo, ven afectados sus pulmones. Esa afirmación pareciera decir lo contrario.

    Entiendo perfectamente la intención de tu artículo pero -tal vez- por la forma de escribir algunas partes podría ser iatrogénico. Las creencias son centrales para los seres humanos y -por esto mismo que dices sobre la potencia del cerebro- creer determinadas cosas puede ayudar a que se conviertan en realidad.

    Muchos saludos y te felicito por tu Blog.

    • Mi articulo está basado en el libro, me pareció un tema interesante a tratar. Referente a los pulmones si me afirmo en lo que puse pues si estás triste o estás deprimido te puede afectar, pero no me refiero a una enfermedad, simplemente a que se sienten fatigados y ésto te lo digo por experiencia, en mi caso la muerte de mi madre me afectó tanto que estuve deprimida mucho tiempo y con tratamiento médico y mis primeras sensaciones fue mucho cansancio y fatiga con lo cuál el síntoma de fatiga y tener la sensación que me faltara el aire era a consecuencia de una emoción de tristeza. Y sigo diciendo que la mente es muy poderosa, te puede destruir o te puede levantar del pozo que estás metida. Me dices que has entendido el artículo y de momento todos mis lectores lo han entendido, espero que siga así con los venideros. Gracias por la felicitación y gracias por tu comentario. Un saludo.

  2. Me ha gustado el artículo 🙂

    En un comentario de arriba decían que muchas veces nos medicamos para tratar enfermedades del alma. Yo también opinión que actualmente hay una sobremedicación de la sociedad. Hay pastillas para todo. Estamos medicando para cosas que no lo necesitan…..

    Feliz domingo Carmen 🙂

  3. ¡Me ha encantado tu artículo!
    Y es tan cierto que muchas veces nos medicamos el cuerpo, para curar enfermedades que necesitan que nos curemos el alma.
    En este sentido, os recomiendo un libro titulado Más Platón y Menos Prozac, de Lou Marinoff
    ¡Un abrazo!

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